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Imagen de una flor en proceso de peder los pétalos, representando el paso de la fertilidad a la menopausia

De la fertilidad a la menopausia

Fertilidad y menopausia son dos caras de una misma moneda, la de la salud hormonal de la mujer.

Desde la primera menstruación (conocida como menarquia) hasta la última (conocida como menopausia,) el cerebro y el sistema reproductor de la mujer repiten un ciclo de liberación de hormonas finamente regulado.

Esta regulación empieza a fallar durante los últimos años de la etapa fértil, fruto de un proceso natural de pérdida de la función ovárica conocido como perimenopausia o transición a la menopausia. 

Hola Mejor Amiga de la Menopausia!

Bienvenida de nuevo al blog de tu nutricionista especialista en menopausia 😀

Hoy quiero hablarte del ciclo menstrual y de los cambios que sufre durante la transición a la menopausia hasta que llega el día de la última regla. 

Porque una mujer informada, es una mujer empoderada, y comprender este proceso seguro que te dará luz y claridad a lo que estás viviendo. 

Vamos allá!

Nacemos con una dotación de óvulos finita

Así es, amiga. 

Cuando nacemos, nuestros ovarios contienen un número finito de folículos ováricos (así es como llamamos a los óvulos inmaduros) que ronda el millón. 

Cuando llegamos a la pubertad, nos quedan unos 250.000 folículos. Los que faltan los hemos ido perdiendo, desde que nacemos, por un proceso natural de degeneración y reabsorción. 

Este proceso, conocido como atresia folicular, continúa en funcionamiento hasta la menopausia y es el principal causante de la pérdida de ovocitos, no la ovulación, como veremos más adelante.

Así pues, nuestros ovarios están programados para un pérdida constante de folículos ováricos hasta que lleguemos a nuestra última regla. 

¿Por qué es esto relevante? Porque los folículos ováricos que maduran y llegan a ovular, son los activos hormonalmente, es decir, los que producen las hormonas estradiol y progesterona. Cuando se acaban, se acaba la producción de estradiol y progesterona y llega la menopausia. 

Sigue leyendo, que lo verás más claro. 

Por qué los ovarios pierden su función con la edad. Pasando de la fertilidad a la menopausia

La pérdida progresiva de la función ovárica no solo se explica por el proceso de atresia folicular que te he contado arriba. 

Ahora es cuando entran en juego diferentes hormonas:

  • Las producidas por nuestro cerebro (hipófisis): aquí tenemos a la hormona estimulante de los folículos (FSH) y a la hormona luteinizante (LH). Estas hormonas tienen un papel fundamental en el ciclo menstrual de la mujer fértil, indicando cuándo es el momento de la ovulación.
  • Las producidas por el ovario: inhibina B y hormona antimulleriana (HAM). La producción de estas hormonas depende del número de folículos que hay en el ovario. Así que, cuanto menos folículos queden, menos inhibina B y HAM se producirán. 

Descenso de la sensibilidad de los folículos ováricos a la FSH y LH

Bien, lo que ocurre en los últimos años de edad fértil (en la premenopausia) es que, además de que nos quedan pocos folículos ováricos, éstos son menos sensibles a la FSH y a la LH. 

Dicho de otra manera, los folículos no se enteran de que hay FSH y LH, con lo que dejan de responder a estas hormonas. 

Esto lleva a que se pierda esa producción coordinada y tan bien regulada de estrógeno y progesterona, haciendo que se altere la ovulación y que aparezcan irregularidades menstruales. 

Todo esto, unido a que disminuye la producción de inhibina B y HAM, las cuales se comunican con el cerebro para regular la producción de FSH y LH, produce todas las alteraciones típicas de la transición a la menopausia. 

Si todavía tienes un lío en la cabeza con tanta hormona, sigue leyendo porque te voy a explicar cómo es el ciclo hormonal sano en la etapa fértil de la mujer y después cómo se altera. Seguro que te ayuda a entender lo que nos ocurre en la transición a la menopausia. 

Cómo es el ciclo menstrual de la mujer en la etapa fértil

Vamos a asumir un ciclo menstrual sano de 28 días en la etapa fértil de una mujer (pueden ser de más o menos días). 

Esto es lo que ocurre de forma muy resumida:

  • Primer día de ciclo: nos viene la regla (sangrado) como respuesta a la bajada del estradiol y de progesterona, hormonas producidas por los ovarios. 
  • Primeros 7 días de ciclo: no hay progesterona y el estradiol es muy bajito, aunque empieza a subir poco a poco. Esta subida responde al estímulo de la FSH producida por el cerebro. 
  • Días 7 al 14: el estradiol empieza a subir de forma rápida y pronunciada hasta que llega a un pico de producción máxima. Este pico coincide también con un pico de producción máxima de FSH y LH. Es la señal de que hay que ovular. 
  • Ovulación (día 14): uno de los folículos ováricos madura gracias a los picos de estradiol, FSH y LH y libera al óvulo. El “envoltorio” que lo rodeaba (que se llama cuerpo lúteo) se queda unos días en el ovario produciendo progesterona. 
  • Días 14 al 21: la producción de FSH y LH bajan y la de progesterona sube hasta llegar a un pico poco antes del día 21. El estradiol también baja durante estos días y vuelve a subir ligeramente, coincidiendo con el pico de progesterona. 
  • Días 21 al 28: si no ha habido fecundación, los niveles de progesterona y estradiol bajan hasta niveles mínimos, produciéndose la menstruación y volviendo al día 1 del ciclo. 

NOTA IMPORTANTE: esta es un explicación teórica. En la realidad, cada mujer puede tener un ciclo de más o menos días, con lo cual, las fases durarán días diferentes. Sin embargo, para explicarlo, usar un ciclo de 28 días funciona muy bien.

Se trata de una gráfica en la que se representa el ciclo menstrual de la mujer fértil.

Fuente imagen: Wikipedia, el ciclo sexual femenino

Explicación del ciclo menstrual para dummies

Como has podido ver, el ciclo menstrual es un baile de hormonas que está estrechamente regulado. Esta regulación es clave para mantener la fertilidad y la salud menstrual de la mujer. 

Sin embargo, es posible que te hayas quedado igual con tanta subida y bajada de hormonas, así que te voy a aclarar qué hacen las hormonas sexuales femeninas durante el ciclo menstrual. 

La FSH que aparece durante la primera mitad del ciclo menstrual tiene la función, como su nombre indica, de estimular a los folículos ováricos. Es como que les va diciendo, “¡eh! despertad y empezad a madurar, que vamos a necesitar un óvulo por si a nuestra amiga se le ocurre pegar un kiki y quedarse embarazada” (bueno, no es exactamente así, pero me entiendes ;))

De los miles y miles de folículos, tan solo 10-12 empiezan a despertar, a producir estradiol y a madurar gracias al estímulo de la FSH. La producción de estradiol (estrógeno) es clave, porque se encarga de que el endometrio, la capa interna del útero, empiece a proliferar, es decir, a crecer. Así, se va formando una capa de células, capilares y tejido que será la que albergará al futuro óvulo fecundado. 

Cuando el día 14 llegan todos los picos hormonales, tan solo un folículo ovula. Es el que está más preparado, el más sano, el más listo, el mejor de todos. Sí, hay excepciones en las que ovulan dos, pero no vamos a entrar ahí ahora. 

Lo que ocurre es que ese folículo se abre y deja salir al óvulo maduro. El envoltorio de ese óvulo, llamado cuerpo lúteo, se queda unos días en el ovario y es el que se encarga de producir progesterona. 

La progesterona es una hormona que va a frenar la proliferación del endometrio (ya no crece más) y lo va a seguir preparando para la implantación del embrión en caso de embarazo. Si no hay fecundación, los niveles de progesterona caen porque el cuerpo lúteo es reabsorbido y da lugar a la menstruación. 

NOTA IMPORTANTE: tanto el estradiol como la progesterona tienen más funciones importantes, pero no las veremos aquí. 

De la fertilidad a la menopausia

Bien.

Comprendido, espero, el ciclo menstrual de la mujer fértil y entendido el proceso de pérdida de función ovárica, es más fácil comprender qué está ocurriendo durante la transición a la menopausia. 

En el año 1996 se inició en Estados Unidos el estudio SWAN para estudiar la transición a la menopausia. Esta investigación fue determinante para establecer las diferentes fases por las que se pasa hasta llegar a la menopausia.

En este estudio se definieron las siguientes fases:

  1. Premenopausia: no hay cambios en el sangrado menstrual. 
  2. Perimenopausia temprana: cambios en la duración del sangrado o entre sangrados. 
  3. Perimenopausia tardía: periodos sin sangrado que pueden ir de 3 a 11 meses de duración. 
  4. Posmenopausia natural: 12 meses sin sangrado no debido a una histerectomía o tratamiento farmacológico. 

Entendiendo las fases de la transición a la menopausia: la transición temprana.

En la transición temprana hay una disminución en la producción de inhibina por parte de los ovarios. Recuerda que esto es porque empezamos a tener pocos folículos ováricos.

El trabajo de esta hormona es reducir la producción de FSH, con lo cual, si hay poca inhibina, se producirá más FSH. Esta producción mayor de FSH hace que los folículos maduren antes. Así, la ovulación ocurre antes y el ciclo se acorta. 

Si has experimentado un acortamiento del ciclo, posiblemente estés iniciando la perimenopausia temprana. Un ejemplo típico es tener la regla cada 29-30 días y pasar a tenerla cada 25-26.

A veces, la FSH sigue elevada en la fase lútea (recuerda, en la segunda fase del ciclo menstrual, cuando estamos produciendo progesterona y nos queda poco para tener la regla). Esto hace que siga estimulando a los folículos y que se seleccionen, otra vez, a 10-12 para ovular.

Como consecuencia, se están solapando dos ciclos, de forma que al poco de tener la menstruación, aparece otra regla. Si te ha pasado eso de que se te “adelante la regla 10 días”, es que has tenido un LOOP (luteal-out-of-phase) que es como se conoce a este fenómeno. 

En la perimenopausia temprana no hay un descenso pronunciado de estradiol, pero pueden empezar a aparecer pequeños sofocos y alteraciones del sueño. Esta fase es muy variable y puede dura cinco o más años. 

Entendiendo las fases de la transición a la menopausia: la transición tardía.

A medida que la reserva ovárica desciende, se pueden experimentar ciclos menstruales más largos, con varios meses de amenorrea (ausencia de regla). Cuando se llega a estar más de 60 días sin regla, se considera que se ha entrado en la transición a la menopausia tardía y puede durar hasta 4 años. 

Aquí, la producción de hormonas es muy errática dando a ciclos menstruales intermitentes. 

En este momento, además, los síntomas aumentan y pueden intensificarse: peores sofocos, mayor sequedad vaginal, empeoramiento de la calidad del sueño, cambios de humor, etc. 

Cuando han pasado 12 meses sin menstruación, entonces podemos decir que estamos en posmenopausia.

Como ves, la transición a la menopausia es un proceso largo, de años y que puede dar lugar a una gran variabilidad de síntomas y de alteraciones en le ciclo menstrual. 


Cada mujer va a vivir este proceso de forma diferente y pude ser que en tu caso no haya casi síntomas o que sea un infierno. 

Lo importante es que estés informada y tengas las herramientas para cuidarte en esta etapa. Hay mucho que puedes hacer con la alimentación y el estilo de vida para vivir la transición a la menopausia y la posmenopausia con salud y plenitud. 

Si quieres recibir contenido exclusivo, además de conocer mi propia experiencia con la transición a la menopausia, te invito a unirte a mi newsletter. Te llevarás de regalo mi guía «Descubre si estás en perimenopausia y cómo la alimentación puede ayudarte a vivirla con salud».

Recuerda, te mereces sentirte bien. Te mereces volver a ser tú. 

Gracias por leer. 

Un abrazo,